Breve resumen de la Leishmania: qué hay que saber

La leishmaniosis es una enfermedad infecciosa que afecta principalmente a perros de zonas endémicas. La lucha contra este parásito es complicada, ya que para cuando aparecen los síntomas nos indican que la enfermedad ya está avanzada, porque afecta a diversos órganos y sistemas.
Es por ello que, además de una correcta desparasitación externa,  recomendamos realizar una analítica de detección precoz de forma anual.

¿Por qué es necesaria la analítica?

Es recomendable ya que cuanto antes se detecte la enfermedad, antes se le puede poner tratamiento. Y con ello el pronóstico es más favorable.

A lo mejor os percatáis de que cada año pueden cambiar las fechas de la campaña. Esto es porque depende del clima: hay que esperar al menos 2 meses después del último pico de insectos transmisores. De esta manera, hay tiempo a que se generen anticuerpos que detectar en el test, pero sin que lleguen a aparecer síntomas.

ACERCA DE LA LEISHMANIA

Es un parásito unicelular que afecta a las células de la sangre. Pero ¿cómo llegan hasta nuestros perros? Pues a través de la picadura de un “mosquito”, que al alimentarse de la sangre de nuestra mascota inyecta el parásito. Técnicamente no se trata de un mosquito, sino de un díptero denominado flebotomo. Pero a efectos prácticos se parecen bastante, y popularmente siempre ha recibido la primera denominación (aunque inexacta).

Si nuestro perro no tiene la protección adecuada y muchos de estos flebotomos inyectan muchas leishmanias, éstas entran en el torrente sanguíneo. Con el tiempo, llegan a los ganglios linfáticos, donde “se hacen fuertes”. Y así, se hace crónica la enfermedad.

Los síntomas pueden ser de lo más variado: desde hiperqueratosis de la trufa, crecimiento excesivo de uñas, decaimiento… Hasta cojeras intermitentes, heridas que no cierran…  Por eso a veces es complicado detectarla, ya que pueden variar mucho.

A pesar de ser crónica, es una enfermedad que se puede controlar fácilmente con un adecuado tratamiento. Sin embargo, para que sea efectivo debe llevarse un adecuado control, mediante analíticas. Esto es vital, ya que nos permitirá saber si el tratamiento y la dosis son adecuadas, y si está funcionando como esperamos.

El pronóstico de esta enfermedad varía en función de factores como la raza, edad, tiempo transcurrido desde la infección hasta la detección y monitorización del tratamiento.

ÉPOCAS DE RIESGO Y PROTECCIÓN

Las épocas de mayor riesgo son, lógicamente, cuando hay más mosquitos en el ambiente. Consideramos que existe riesgo a partir de febrero-marzo hasta septiembre-octubre. Aunque esto depende del clima.

Desde Vetermascotas, las recomendaciones para evitar la infección por Leishmania en nuestra mascota son:

  • Mantener con collar antiparasitario durante toda la temporada, renovándolo si es necesario.
  • Reforzar con pipeta en los meses de más actividad de los mosquitos: más o menos mayo-junio y agosto-septiembre. En caso de que la mascota no tolere collar, emplearla desde febrero-marzo hasta septiembre-octubre.
  • Llevar a cabo las recomendaciones generales en verano: evitar que las mascotas estén fuera entre el ocaso y el amanecer (horas de máxima actividad de los flebotomos)…
  • Realizar la analítica anualmente para asegurarnos de que no es positivo.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Hay mucha diferencia entre un flebotomo y un mosquito?

El flebotomo es mucho más pequeño (hasta 3,5 mm aprox). Son activos en climas cálidos (por encima de 25ºC) y sin viento. Además se ha adaptado a los climas más secos, ya que pone sus huevos en tierra, no en aguas estancadas. Por estas características, los inviernos resultan imposibles de resistir para ellos.

¿Un perro con leishmania puede contagiar a otro?

De forma directa, no. Se necesita un intermediario, el flebotomo (mosquito), para que la leishmania se transmita. Un perro no es contagioso por saliva, heces ni orina. No obstante, por esta misma razón, es recomendable que aquellos animales infectados también sean provistos de las medidas de prevención (collar y pipeta) de forma que no supongan una fuente de contagio para los mosquitos de la zona, y evitar que se propague.

Sin embargo, se ha demostrado la transmisión vía venérea, y de madres a cachorros. Por lo tanto, animales infectados no deberían ser reproductores.

¿Hay leishmania en toda España?

Por las condiciones clímáticas, se considera libre la zona norte de la península (cornisa cantábrica). No obstante hay que tener en cuenta los cambios en la climatología (cada vez más cálida), y la existencia de otras enfermedades similares en esas zonas como la babesiosis.

¿Todos los perros positivos enferman?

No, pero sí un gran porcentaje. No hay forma de saber si un perro positivo va a desarrollar la enfermedad o no. Por eso es vital conocer si es positivo, y, en ese caso, establecer un tratamiento personalizado y llevar un buen control.

Se ha visto que existe una cierta resistencia a la enfermedad por parte de razas  autóctonas (como el podenco ibicenco y mestizos), y mayor susceptibilidad por parte de otras razas (como el boxer, rotweiler, pastor alemán).

¿Es verdad que existe una vacuna?

Actualmente existen dos vacunas. La primera de ellas, Canileish, lleva unos años en marcha, mientras que Letifend acaba de cumplir el primer año. En el caso de Letifend la eficacia que estima la casa comercial es del 72%. En cualquier caso, la administración debe hacerse en animales sanos, testados previamente de leishmania, y la revacunación es anual.

 

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