Procesionaria: preguntas frecuentes

Qué son las procesionarias

Se trata de la fase larvaria de un tipo de mariposa nocturna (Thaumetopoea pityocampa), que en fase adulta no sobrevive más de 24h.

Resumen de su ciclo biológico:

En verano, justo después del apareamiento, se produce la puesta de huevos en lo alto de los pinos. En cuestión de un mes, emergen las larvas, que permanecen en la rama y hacen el nido. Permanecerán allí hasta 9 meses, esperando a las condiciones climáticas necesarias para salir. Cuando llega la primavera, las larvas descienden de los árboles para enterrarse en el suelo (a una temperatura idónea de 20ºC). Allí se convierten en ninfas, la fase final que dura aproximadamente un mes. Con lo cual, en verano, eclosionan como adultos para volver a comenzar el ciclo.

Ciclo biológico, vía El Heraldo
Cuándo y dónde las puedo encontrar

Los desagradables encuentros con esta oruga se producen sobre todo al inicio de la primavera. Como esto depende del clima, es difícil establecer meses concretos. Aunque se suele hablar de febrero y marzo, en la sierra, debido al clima más frío, podría retrasarse.

Las podemos encontrar en las zonas con pinos infectados y con nidos visibles. La procesionaria no afecta solamente a España, sino que su distribución incluye también países como Francia, y en Centro Europa, así que cuidado también en países extranjeros.

Por qué son peligrosas las procesionarias

La toxicidad ocurre cuando los “pelos” de las orugas se clavan y liberan la toxina. No hay que olvidar que los nidos también están llenos de estos pelos, con lo cual hay que tener extremar precauciones también los días de viento.

Esta toxina produce una liberación enorme de histamina; es decir, producen una grandísima reacción muy similar a una alergia que desemboca en necrosis, es decir, la muerte del tejido. (Pero recordad, no es alergia, ya que lo provoca una toxina). Por lo tanto si entra en contacto con una mucosa (por ejemplo la boca del perro) el resultado puede ser catastrófico.

Cómo puedo detectar la intoxicación

Al poco tiempo de liberarse la toxina, comienza un proceso inflamatorio muy llamativo. Normalmente el animal empieza a babear, y a mover la cabeza. La inflamación de la lengua puede hacer que ésta se exteriorice, con una apariencia inflada y amoratada. Los belfos (o labios) del perro aumentan como en una reacción alérgica. Los párpados pueden también aumentar de tamaño. En general son signos clínicos visibles y fácilmente identificables, sobre todo en cuanto se le abre la boca al animal.

Qué hago si le pasa a mi perro

Lo primero, mantener la calma. Si es posible llevarlo al veterinario rápidamente, es la mejor opción. No obstante, si no nos es posible, hay que intentar reducir la toxicidad mediante lavados abundantes con agua. Se puede emplear inicialmente agua caliente-templada, ya que inactiva la toxina, y después agua fría, ya que tendrá cierto efecto antiinflamatorio. En estas limpiezas el agua debe escurrir siempre hacia abajo, para que la toxina no pase a esófago o bronquios. Es importante NO FROTAR, ya que si queda algún pelo se puede clavar aún más y liberar más toxina.

El uso de antiinflamatorios deberá llevarlo a cabo un veterinario, ya que su administración en estos casos debe ser vía endovenosa, y a dosis diferentes de un proceso alérgico normal. No obstante, si no se va a poder llegar en poco tiempo, puede ser recomendable el uso de Urbason.

En algunos casos pueden estar afectados los ojos, bien sea la conjuntiva o la córnea. En ese caso, una vez estabilizado, puede ser necesaria la evaluación por parte de un especialista (oftalmólogo) para evitar la pérdida de visión.

Qué puedo hacer para prevenirlo

Sobre todo estar atentos en la época de inicio de primavera y evitar posibles zonas infectadas. Si no nos es posible, y la infestación es grande, es conveniente llevar al perro de la correa y/o con algún método de contención (por ejemplo un bozal).

Si la amenaza está en el mismo espacio que el animal (patio, finca, etc) existen formas de evitar que las larvas lleguen al suelo. Y no necesariamente con químicos, sino con el uso de trampas. De esta forma, evitaremos el riesgo a nuestra mascota sin liberar más tóxicos al medio ambiente.

 

ENLACES DE INTERÉS

Prevención y control de procesionarias – Madrid Salud

Procesionaria: preguntas frecuentes

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